Turismo en el Parque Amazónico la Isla
La comunidad de Las Palmas empezó su trabajo con la Fundación Antisana realizando planes de manejo integral en sus fincas, mejorando el pasto y concienciando en la conservación del ambiente. Se dieron cuenta del potencial turístico que tenía el sector con la utilización del bosque. Antiguamente, lo que hoy es la isla, pertenecía era un solo cuerpo y parte íntegra de una finca ganadera, hasta que una gran creciente del río Cosanga lo separó, formando así esta y otras islas. El dueño lo abandonó porque era imposible pasar el ganado, entonces creció un hermoso bosque secundario. Permaneció abandonada durante muchos años hasta que pobladores de Las Palmas lo visitaron con los técnicos de Fundación Antisana. Surgió la idea de emprender trabajos turísticos en ese terreno; por medio de su organización local planificaron hacer un puente que conecte con la playa.